Corazonsinsentido's Blog











{11/10/2009}   ¿Hay espacio para todos los automóviles?

Análisis contrastivo:

Estacionamiento ULA-UNET

¿Hay  espacio para todos los automóviles?

 

Dentro de la infraestructura universitaria son importantes todos los espacios físicos. Del buen funcionamiento y condiciones optimas de estas áreas dependerá en gran medida el desempeño de quienes utilicen esos espacios específicos de para sus actividades académicas y recreativas. Es una responsabilidad que debe recaer sobre todos: desde el personal de mantenimiento hasta la jerarquía más alta dentro del sistema administrativo de una universidad y, obviamente, los usuarios. Son estos los que con màs ahínco deberían velar por la conservación de todo el espacio constituyente de la infraestructura universitaria.

Pero, a veces, aunque la intención de conservación sea honesta, las condiciones no están dadas para permitir que ese instinto de preservación sea exitoso. Diversas razones pudieran ser las causantes de situaciones de abandono, desidia, falta de planificación, o sencillamente falta de interés, de cultura, escenarios con los que se sólo logra darle una cara fea a la universidad.

Las causas (o las excusas) que hay para explicar sobre por qué en un recinto universitario la basura comparta “su espacio” junto con los puestos del estacionamiento, por colocar un ejemplo, son muchas: falta de presupuesto, escasez de personal capacitado, ausencia de una autoridad que se involucre directamente con la problemática, en fin, existe un total desconocimiento sobre a quién le corresponde cumplir con cada función.

Las preguntas que podrían plantearse aquí, entonces, serían; ¿Cuenta la Universidad de Los Andes- Táchira (ULA) con un estacionamiento vehicular con suficiente capacidad? ¿A quién le compete directa o indirectamente el mantenimiento y actualización de esta área? ¿Cuál es el papel que deben desempeñar los usuarios?

Para Javier Ruiz, técnico de iluminación y encargado del mantenimiento de algunas áreas de la universidad, entre estas el área del estacionamiento, el problema es que constituimos un núcleo y como tal, la gran mayoría de los recursos y decisiones deben emanarse de la sede principal, ubicada en la ciudad de Mérida. “Se hacen informes y se pasan a la Coordinación Administrativa, pero la respuesta es que no hay materiales o presupuesto”

El problema de la iluminación es pequeño si se compara con la falta de un control serio, minucioso, planificado del sistema de seguridad del estacionamiento. No existe un plan o procedimiento permanente al momento de ingresar y salir los vehículos a las instalaciones de la universidad, tanto de visitantes, estudiantes y personal en general.

Anteriormente se le hacia entrega al chofer de cada vehiculo de un tique que lo acreditaba como usuario temporal del estacionamiento; Carlos Meléndez, jefe de seguridad de la ULA explica que este tipo de control vehicular dejó de realizarse debido a que los mismos usuarios no respetaban el sistema de entrada y salida vehicular: “Los tiques de entrada al estacionamiento se los estaban robando, por lo tanto, el Departamento de Cultura optó por retirarlos temporalmente”. Por ahora, el personal de turno en la entrada de la universidad sólo se limita a revisar el “maletero” de cada vehículo que sale del recinto. Este procedimiento no se hace siempre según lo observado en el momento de realizar este análisis.

Otra de las complicaciones que se pretende analizar aquí, es la capacidad vehicular y cómo está distribuido este espacio para el estacionamiento. Meléndez aporta datos significativos: “aproximadamente hay ciento noventa y ocho (198) puestos para vehículos distribuidos en tres estacionamientos, que para conocimiento interno del equipo de seguridad, son llamados como:

-Estacionamiento A, perteneciente al edificio de la Facultad de Medicina.

-Estacionamiento B, utilizado generalmente para visitantes y estudiantes y el estacionamiento C ubicado en las instalaciones del nuevo edificio, el cual por los momentos es aprovechado por el personal administrativo que allí labora”

 

La actuación de los usuarios es distinta a lo que se espera: de acuerdo al seguimiento que se hizo para la elaboración de este análisis, el espacio no es suficiente, eso es cierto, pero no hay justificación para que dos vehículos se estacionen en el mismo puesto de estacionamiento, esto podría generar un posible accidente o molestias entre los conductores al momento de acceder a sus respectivos vehículos. La respuesta constante de parte de los usuarios ante este hecho: “El rayado prácticamente no se ve”, se justifica Manuel Chacón, estudiante del tercer año de Medicina. La respuesta es común en los usuarios entrevistados. Otros, argumentan el factor espacio-tiempo: “Si llego temprano logro un buen lugar en el estacionamiento, sino debo ingeniármelas para estacionarme” explica Andrea Betancourt, cursante del primer año de Educación, mención Castellano y Literatura.

Resumiendo: el estacionamiento de la Universidad de Los Andes carece de lo siguiente:

-Iluminación en toda el área.

-Demarcación exacta y correcta de los puestos del estacionamiento.

 

-Control de vigilancia permanente y eficiente.

-Señalización (avisos, pancartas) que indiquen en dónde esta ubicado cada uno de los estacionamientos y a quién le corresponde estacionarse en ellos.

-Estacionamientos para vigilantes.

 

Es poco el interés de las autoridades universitarias por esta situación, la hermeticidad pareciera ser la premisa al momento de buscar un pronunciamiento que permitiera establecer un contraste de criterios en este análisis. Omar Pérez Díaz, coordinador administrativo del núcleo, arguye que el presupuesto universitario es utilizado para gastos prioritarios, el hecho es que el problema del estacionamiento no comenzó ayer, sino que es una situación que con el tiempo ha ido necesitando más atención gracias a que la matrícula estudiantil ha aumentado al igual que el número de profesores. Al plantearse esta situación, Pérez Díaz evade el tema: “No contamos con los recursos suficientes, debe recordarse que estamos en un núcleo y, por tanto, dependemos de los recursos que se aprueben en Mérida”.

No hubo manera de contactar a algún representante del Departamento de Cultura que aclarase por qué los tiques que anteriormente se entregaban en la entrada de la Universidad, ahora están en poder de este Departamento. De acuerdo con uno de los vigilantes, el cual pidió no ser identificado, se trató de una decisión interna: “Nos llegó un comunicado diciéndonos que debíamos entregar los tiques en ese Departamento, debido a que la gente se los estaba robando”.

Ante esta situación valdría preguntarse: ¿Acaso no todos los espacios universitarios son importantes?, ¿no constituye una prioridad rediseñar el espacio del estacionamiento, de manera que le permita a los discapacitados, por ejemplo, estacionarse? Es lamentable que la falta de interés en estos espacios no permitan la integración de todo el sector estudiantil, aunado al hecho de que en la calle no es seguro estacionarse, puesto que no existe ningún tipo de vigilancia externa, por ello la importancia de que la Universidad garantice el buen funcionamiento del servicio del estacionamiento interno.

Es de notar que el llamado recorte presupuestario no afecta a todas las instituciones de educación superior por igual, La Universidad Nacional Experimental del Táchira podría tomarse como un ejemplo, par contrastar cómo la organización interna permite que el estacionamiento ofrezca la seguridad, eficiencia y comodidad que se requiere. Actualmente, este recinto universitario cuenta con novecientos (900) puestos para vehículos aproximadamente, distribuidos en 10 estacionamientos, ubicados alrededor de los edificios de la Universidad. La seguridad está a cargo de cuarenta y seis (46) vigilantes, veintidós (22) en el turno diurno y veinticuatro (24) en el turno nocturno. El sistema de ingreso vehicular consiste en la entrega al chofer de un tique “laminado” y sellado por el decanato de la universidad, garantizando así la permanencia del vehículo dentro del recinto. Igualmente, al salir el vehículo, es revisado el “maletero”. La demarcación no está bien definida en todos los estacionamientos, aun así no se observó que los vehículos se estacionaran en el mismo puesto. Los usuarios buscan estacionarse de acuerdo como se lo permita el espacio y evitan en lo posible obstaculizar el paso a otros vehículos.

De acuerdo con la información suministrada por Silvia Silva, coordinadora del Departamento de Servicios Generales, la UNET trabaja en la ejecución de un proyecto para instalar “brazos mecánicos” en la entrada de cada estacionamiento, cambiando así el sistema de ingreso vehicular, puesto que se trabajaría  con una “tarjeta magnética” al momento de ingresar al área de estacionamiento. Esto debido a que la señalización que existía no era respetada por los usuarios: “Muchas veces los estudiantes se estacionaban en los espacios destinados a los vehículos del personal administrativo” explica la encargada del Departamento.

 A diferencia de la Universidad de Los Andes, la UNET, cuenta una base de datos de usuarios de ese espacio físico, tanto de estudiantes como de personal obrero y administrativo. Por razones de seguridad no fue suministrada la información precisa sobre cuántas personas utilizan el servicio de estacionamiento.

 

Algunos usuarios del estacionamiento de la UNET expresaron su satisfacción acerca del estado actual de esa área. Son conscientes de que el mismo dentro de poco no cubrirá la demanda requerida. Adela Martínez, estudiante del quinto semestre de Ingeniería Industrial, reconoce que “con el tiempo la matrícula de alumnos irá creciendo y el espacio para todos los carros quedará pequeño”. El mismo criterio es compartido por Silvia Silva, anteriormente mencionada: “En la Universidad tratamos de cubrir todos los espacios trabajando en conjunto con todos los departamentos, pues sabemos que llegará el punto en el que necesitaremos más espacio y planificación”

A pesar de trabajar con un presupuesto “reducido”, es obvio que en ambos casos hay diferencias, principalmente en la iniciativa propia de las autoridades universitarias de darle prioridad a todos los espacios físicos de las instituciones respectivas. Entonces, ¿es deber del Estado o de las autoridades universitarias el mantener en buen estado esta área? La actual Ley Orgánica de Educación, recién promulgada, establece en el artículo 50 que: “El Estado garantiza una inversión prioritaria de crecimiento  progresivo anual para la educación. Esta inversión está orientada hacia la construcción, ampliación, rehabilitación, equipamiento, mantenimiento y sostenimiento de edificaciones escolares integrales contextualizadas en lo geográfico-cultural, así como la dotación de servicios, equipos, herramientas, maquinarias, insumos, programas telemáticos y otras necesidades (…)”

En este sentido, el Estado aparece como el principal responsable, en cuanto a financiamiento económico de la recuperación, mantenimiento y sostenimiento del espacio físico educativo, sin embargo, si esta iniciativa no se cumple y termina por convertirse en una ley más del montón, es muy poco lo que queda por hacer más que concientizar al sector estudiantil y promover proyectos para generar ingresos propios y utilizarlos en el mejoramiento del área de estacionamiento. En las universidades deben existir espacios para todos, independientemente si un área es más importante o aporta más a la institución que otras. Lo relevante es lograr  que la Universidad sea un espacio integral, de calidad y que la cultura de conservación supere cualquier obstáculo. La solución no está sólo en manos de un organismo público, de una ley, de una autoridad; la verdadera solución está en aprender a observar el problema y aportar una salida viable a éste.

 

A continuación, cuadro-resumen:

 

Universidad Número de estacionamientos Puestos por estacionamiento Rayado o demarcación Iluminación Minusválidos Señalización
ULA 03

A: Estudiantes y visitantes.

B: Profesores y personal administrativo.

C: Edifico de Medicina

 

 

198 Aprox.

A: 67 puestos

B: 47 puestos

 

C: 84 puestos

Sólo en el estacionamiento para  profesores y personal administrativo. Deficiente

Hay 06 postes en el estac. A, de los cuales funcionan sólo 02

No existe un lugar adecuado para vehículos de personas con discapacidad Sólo hay un aviso en el áres de profesores, sin embargo, es poco visible porque está tapado con ramas de árbol.

 

Universidad Número de estacionamientos Puestos por estacionamientos Rayado o demarcación Iluminación Minusválidos Señalización
UNET 10.

Distribuidos en cada uno d e los edificios de la universidad

900 En alrededor del 75% del espacio se observó demarcación para los puestos así como numeración. Óptima, la Universidad cuenta con un Ingeniero  Eléctrico, quien se encarga de todo el sistema de iluminación del estacionamiento conjuntamente con CADAFE No existe espacio especial o preferencial para personas con discapacidad No hay. Se trabaja en un proyecto para instalar “brazos mecánicos”

 

 Jim Harry Guerrero

Silvia Hernández



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